Luz verde al dragado del Abra

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Luz verde ambiental al dragado del Abra y al espigón central del Puerto

El Gobierno autoriza ambos proyectos, pero impone un régimen especial de vigilancia para minimizar el impacto en las playas y la dispersión de contaminantes.


Por JOSU GARCÍA  josugarcia@elcorreo.com Fotos Jakue Andikoetxea / 3sesenta (Excecepto mención)
El Ministerio de Medio Ambiente acaba de dar luz verde a dos proyectos de grandes dimensiones que la Autoridad Portuaria de Bilbao prevé ejecutar a lo largo del próximo lustro en el exterior del Abra. Ambas iniciativas están íntimamente relacionadas. La primera de ellas prevé extraer hasta 49 millones de metros cúbicos de arena del fondo marino situado frente al dique de Punta Lucero. La mayor parte de este material se destinará al segundo de los planes: la construcción de un gran espigón central en la zona franca. Las dos actuaciones requerirán de una inversión multimillonaria. La cifra exacta no se conoce aún, pero se habla de más de 250 millones de euros de presupuesto.
 
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El visto bueno del organismo dependiente del Gobierno central está supeditado, sobre todo en lo que a la extracción de sedimentos se refiere, a la realización de nuevos estudios y a la puesta en marcha de un sistema especial de vigilancia y control de las playas de La Arena, Ereaga y Arrigunaga. También se ha puesto como condición el análisis de la posible influencia de los trabajos en la estabilidad del dique de Punta Lucero.
 

Según la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) expedida, el dragado prevé remover lodos que están potencialmente contaminados -se estima que el 8% de los 8 kilómetros cuadrados en los que se va a actuar contienen metales pesados y otros residuos-. No obstante, los expertos aseguran que no habrá problemas de toxicidad para el ecosistema, a tenor de las pruebas de laboratorio realizadas y teniendo en cuenta que esta arena «se confinará» en los rellenos del espigón central.
 
 
Olas un 10% más bajas
La otra amenaza detectada tiene que ver con la afección que los cambios en el lecho marino tendrá sobre los arenales. Los estudios realizados hasta la fecha hablan de que se producirá una perturbación en la actual dinámica del oleaje y las mareas en la zona. En concreto, se experimentará un incremento del 4% en la energía que llegará a La Arena, mientras que en Arrigunaga y Ereaga se dará un efecto contrario: la altura de las olas y el flujo energético caerán entre un 10 y un 15%. En este sentido cabe recordar el precedente de los dragados de la ría de Urdaibai, que provocaron la desaparición temporal de la famosa ola izquierda de Mundaka, una de las mecas mundiales del surf.
Entre las condiciones impuestas por Medio Ambiente para desarrollar el proyecto, destaca la obligación de estudiar el impacto sobre los tres arenales dos veces al año durante una década. Se impone también el requisito de reservar un 10% de la arena extraída para utilizarla en el caso de que se haga necesaria una regeneración de las playas. Asimismo, se delimitará un área de protección donde hay afloramientos rocosos. En 158 metros a la redonda no se podrá dragar el fondo marino. Además, durante la fase de obras se supervisará el nivel de contaminación de los sedimentos removidos, al tiempo que habrá una vigilancia ambiental sobre otros factores como el ruido, la calidad del aire o la dispersión de residuos.
 
 
Foto Mikel Mier
 
 
Rechazo social y dudas en algunas administraciones

E lúltimo dragado que se realizó en e lAbra puso en pie de guerra a ayuntamientos, asociaciones ciudadanas y grupos ecologistas. Ahora es probable que elproyecto que seacaba de autorizar despierte aún unamayor ola de rechazosocial

.Y no sólo por sumagnitud–seextraerán diez veces más sedimentos que frente a la playa de La Arena –,sino porque afectará también a la comarca de la Margen Derecha,no sólo a los municipios mineros de Zierbena y Muskiz.
 
Durante elproceso que se ha seguido para dar el visto bueno ambiental a la iniciativa, varias asociaciones, partidos políticos y ciudadanos particulares han presentado alegaciones. No han sido los únicos.
El Gobierno vasco, el propio Ministerio de Medio Ambiente y los ayuntamientos de Muskiz y Zierbena también realizaron objeciones aun plan que ha sido recibido con dudas y ciertas reticencias por parte de algunas administraciones por el
temor a su impacto ecológico.
 

Medio Ambiente exigió nuevos informes y estudios. Solicitó, por ejemplo, que se analizara más a fondo la toxicidad de los fondos que se pretende remover. Incluso fue necesaria la intervención de la abogacía del estado para dirimir si puerto sera competente para explotar el citado banco de arena, al surgir una discrepancia con la dirección general de sostenibilidad de la Costa. Otrasinstituciones fueron aún más críticas:el Consistorio de Muskiz, por ejemplo, calificó el plan de la autoridad portuaria de «atentado ecológico».

 
 
 
 
Foto Juan Lazkano / olas de vizcaya
 

Los jovenes valores apoyando la causa.