Protección solar y utilización de cremas dañinas para el océano

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La ONG Surfrider ha publicado recientemente sus consejos para tomar el sol y utilizar cremas solares, la mayoría perjudiciales para el medio marino y la salud humana. En concreto las cremas que contienen benzofenona-3, octocrileno, homosalato y octinoxato perjudican el océano. La comercialización de este tipo de cremas ya está prohibida en algunos lugares como Hawaii desde hace años. Las cremas solares tienen un impacto sobre los ecosistemas, específicamente los corales. Cada año se vierten 25.000 toneladas de productos de protección solar en medios acuáticos en todo el mundo. Algunas cremas pueden tener efectos devastadores en la fauna marina, sobre todo en los arrecifes de coral, y también en la salud humana. Ante el aumento de cremas solares vendidas en Europa y las numerosas preguntas que se plantean sobre su uso, la ONG Surfrider ha decidido abordar estas cuestiones:

En Europa, los protectores solares se consideran productos cosméticos. Por tanto, deben cumplir una serie de criterios y pruebas relativos al FPS (Factor de Protección Solar), la resistencia al agua y el Amplio Espectro (el alcance de la protección), todo lo cual sirve de marco para las declaraciones que figuran en los envases de los protectores solares. Ninguna crema solar protege el Océano. Que tengan una etiqueta o no, todas tienen un impacto en el océano, y ninguna lo “protege”.

Algunas recomendaciones de Surfrider para reducir la contaminación de las cremas solares y proteger tu salud:

Favorecer la compra de productos solares con etiquetas ecológicas reconocidas (como la Etiqueta ecológica europea)

Evitar la exposición solar entre las 12 y las 16 horas.

Llevar ropa holgada y ligera, y accesorios para el sol como sombrillas, sombreros y gafas de sol.

Es preferible realizar las actividades acuáticas por la mañana o al final del día.

Lo que Surfrider pide a los actores públicos:

Prohibir la venta y el uso de protectores solares que contengan benzofenona-3, octocrileno, homosalato y octinoxato

Prohibir las denominadas sustancias químicas «eternas».

Prohibir la difusión de alegaciones medioambientales y sanitarias engañosas o equívocas y controlar estrictamente el uso de etiquetas.

Hacer que las etiquetas de los productos de protección solar sean más transparentes y fáciles de leer para los consumidores.

Aplicar el principio de precaución, proseguir la investigación científica sobre las repercusiones medioambientales y sanitarias de los protectores solares y descartar los filtros UV que hayan demostrado ser perjudiciales para el medio ambiente y la salud.